Una valoración individual de tu piel para diseñar una rutina de cuidado sencilla, eficaz y adaptada a sus necesidades reales.
La consulta dermocosmética parte de una valoración detallada del estado de la piel, sus características, hábitos, productos actuales y objetivos.
A partir de ahí, diseñamos una rutina personalizada de mañana y noche, seleccionando únicamente los productos y activos que realmente pueden aportar un beneficio.
El objetivo no es utilizar más productos, sino utilizar los adecuados, en el orden correcto y de una forma que puedas mantener en el tiempo.
La rutina puede orientarse a diferentes necesidades, entre ellas:
Durante la valoración revisamos:
Con esta información establecemos una rutina de mañana y de noche adaptada a ti
Depende de la situación inicial de la piel, los activos utilizados y el objetivo que queramos conseguir.
La mayoría de los cuidados dermocosméticos requieren constancia y tiempo. Cambiar continuamente de productos o introducir demasiados activos a la vez puede dificultar la tolerancia y hacer más complicado valorar qué está funcionando realmente.
Sí. La piel no permanece igual durante todo el año ni a lo largo de las distintas etapas de la vida.
La rutina puede necesitar ajustes por cambios de estación, tratamientos realizados en clínica, embarazo, menopausia, cambios hormonales, tolerancia, nuevas necesidades o evolución de la piel.
Por eso, entendemos la dermocosmética como un cuidado dinámico que puede revisarse y adaptarse cuando sea necesario.